sábado, 5 de julio de 2008

Sin-Dia


Imprimo dos hojas de tu rostro en la resma de recuerdos que un me quedan, y veo como se vuelan los minutos de mi reloj que dejo siempre en la mesita de noche. Esta mañana me desperté y aun te veía vestida de noche y de besos, pero no estabas, solo sonaba en el fondo de mi cuarto tres palabras dejadas por el afán de olvidarte. Busque mis zapatos, esos que con el tiempo se me han convertido en raíces y me propuse esta vez dejar tu foto de espaldas al espejo para que encuentres la puerta y te vallas de mi vida, pero el propósito se me viene a menos, y termino observando tu sutil rostro sin forma en el marco que recorre toda mi casa, me baño con algunas aguas de paciencia y salgo a caminar haber si en el piso encuentro uno de tus pasos olvidados.


Abro las alas y planeo un poco, no me gusta caminar donde hay tanto olvido regado en el asfalto, que tal en una de mis caminatas se me venga tu recuerdo ausente y me obligue a dejarte ir aun sin conocerte, seria inadmisible y estaría desterrada de nuevo. Busco un café, lo lleno de anhelos para que tenga un mejor sabor y me de fuerzas ; observo caminar la gente con la venda en los ojos, rio, lanzo un suspiro para poder cogerlo de cometa y pido que no estés lejos.De nuevo en mi casa parada en frente a mi ventana que da a un pedazo de mi alma, cuento con entusiasmo las veces que te he pensado en el día, y comienzo como es mi rutina diaria, mi juego incansable a colocarte rostros, cuerpos, voces y manos , pero siempre con tu mismo corazón. Y mi soledad se me sienta al lado y ríe de mí, y me da el calor de sus brazos para olvidarme del día y tratar de mitigar esta ausencia que se volvió mi persona favorita para que no pueda olvidarte, aun sin tener un solo recuerdo tuyo.


Esta vez, me decidí a llamarte a la casa de tus sueños, hable con tu sueño que me recomendó volver a dormir, jugar un poco con las palabras que me entregas en algunas ventiscas que me enredan el pelo y seguir las pistas que me haz dado por ese lugar que tengo que encontrar , hable con tu silencio que me dijo que las noches no son tus mejores amigas y que me extrañas aun sin conocerme, que me das nombres, pero no te atreves a darme un rostro, por miedo a profanar mi recuerdo, recuerdo que esta tan nuevo como lo será la mañana que sin ninguna escusa te pregunte al viento y te encuentre a mis espaldas susurrando injurias contra las piedras por ser tan perezosas.


Aun así, sin que ese día se venga de golpe para alegrar otro poco mi vida, me acuesto en mi cama y comienzo a enredar en el techo, las frases que no te he escrito con los besos que no te he dado y el secreto de amarte tanto, pero solo te digo una cosa, no tardes tanto, ya me estoy cansando.

No hay comentarios: