viernes, 26 de diciembre de 2008

un dia de diciembre...


Es inspirador como despierto cada mañana pensando en cada poro de tu piel, aun cunado te acercas todos los días a mis brazos y tengo la osadía de abrazar el universo de tu existencia, y aunque mis brazos son cortos y hasta torpes mi alma que se expande y se estira, te alcanza en la inmensidad de todo lo que me das, y de cada respiración de sueños con la que despiertas cada día…

Imponente es tu infinidad de sonrisas que retumban como notas de violín en mi cabeza y me elevo y pienso y me enloquezco cada día por tener de tu boca, de tus manos y de toda tu, los miles de te amo que sembré desde que el tiempo no era tiempo, si no era los granos de arena que existen y resten en la tierra a pesar de toda inclemencia natural de ser removidos, extinguidos.

Encuentro complicidad en el viento y en tus manos, encuentro picardía en tu voz y en tus pasos de caminante incansable la inspiración para miles de poemas que solo se forjan en la suela de tus pies de ermitaña, y te pido que te quedes en mis caminos, que yo te guiare y que te dejare seguir caminado todos los días de mi vida entre las líneas de mis manos, entre las grietas de mi piel, entre el infinito de mi libertad que te brinda mas de una sonrisa un sol inclemente y una sombra para descansar.

Déjame ser brújula y sendero, no pido ser todo el tiempo norte, o sur, ni siquiera los inquietos este y oeste, solo déjame ser el instrumento para que encuentres tu norte, tu atareado sur, y tus descansados este y oeste.

Comentando entre líneas, solo te pronuncio que eres guía en todo lo que ya tiene reglas, y que eres excepción en un mundo de caos, que por mas que se imiten las palabras o los hallazgos de un amor mas fuerte, mas grande, mas infinito dentro de su naturaleza finita, el que yo tengo por ti, el que profeso todos los días como mi religión y mi fe, es grande pero aun diminuto a como se pude llegar a amar lo primero, lo único, lo intangible hecho materia, hecho mujer, hecho tu en todo su esplendor y camino.
Me restan tantas palabras por decirte, por callarme pero gritártelas en mis risas, por cantarlas en mis silencios y por tocarlas en el instrumento de mis manos

Te amo y m elevo por ello, te deseo y camino por eso, y te descubro todos los días, como si fuese la primera vez…

Por ti ya no distingo mis horas de los vientos

Porque puedo amarte tan libremente sin tenerte

Sin pretender hacer de ti una de mis horas

Pues eres mi espacio muerto, donde todo se llena

Donde nada es correcto.

Como puedo hacerte entender que siempre he estado acá

Que permanecí inmóvil en un solo de violín esperando una clave que me diera el viento para descifrar tu nombre

Porque cada día robas mis palabras de este amor casi marchito que revive y vive por saber de tu existencia.

Tú quieres abrigarte en mis brazos y yo que me quiero fundir en ti como si no existiera mañana, y solo un hoy eterno que se hizo solo para permitirme amarte.

Mi tiempo ya no corre, se queda a mirarme realizarme en ti

Me hace ver cada segundo como último, y a cada palabra como agonía

De pretender separar los cuatro elementos que me integran y que solo tu sabes distinguir bien.

Mi viento, mi poema, mi guerrera, sabias cuanto bien me hace saber que existes, que eres tan infinita como mi amor y es tan finita tu recuerdo, como mi cordura

La casualidad es una cita del destino - Borges

jueves, 11 de diciembre de 2008

Despertar


Suspendidos en le tiempo están los latidos del corazón, que al son del violín se dispersan por los pasos para ser útiles en el momento de revisar mis instantes. Los minutos inquietos comienzan a desesperarse y yo sentada aun miro el lado derecho de mi cama para recrear la imagen que tengo cuando te duermes.

Despierto cada mañana con tu imagen viva que respira a mi lado y lo único que hago es tratar de parar el tiempo y dejarte descansar, con el agite mortal de los días golpeando en la puerta, con la certeza inquieta que te quedaras. No oso en despertarte, no me trevo a perturbar tu vuelo, tu tan llena de gracia, de luz, de esperanza y de soles a medio dormir, acercas todos los días mi realidad y aun fabula que deja de moraleja, el amor constante con el que te llevo a todas partes, aun cuando no estas conmigo. Aun sigues dormida y los pasos inquietos en la calle se silencian en el espacio de unas horas, las alternativas y contradicciones se sientan a la mesa a tomar un vino, y yo desnuda, solo puedo mirarte y pedir al cielo mas gracias para que te quedes allí, sin despertar, para que te de un sueño placido, para que cunado despiertes me mires con tus ojos de mar y arena y solo sonrías, porque cuando lo haces, el mundo se llena de calma y de sueños, de alas y de antigravedad. Las olas a lo lejos me piden un instante en tu regazo, lo acepto soy egoísta, a veces solo quisiera tenerte cerca no hablarte, no perturbar tu silencio que dice mas que los libros antiguos y toda la sabiduría que te brota por la piel me llena de ganas, de aprendizaje de vida. Respiras profundo, respiras y yo me derrito en cada exhalación para fundirme en los instantes en que te vas, y me llevas junto a ti, a tu infancia, tus mas ínfimos secretos y todo te llena, todo te tranquiliza, yo solo hago parte de una exhalación contante de tu cuerpo que descansa y sueña, que me deja elevarme junto a ti, en los instantes donde el mundo es solo una puerta abierta y nuestro amor, es un universo de posibilidades inagotables, me recuesto al lado tuyo y trato de mirar algún vestigio de humanidad en tu descanso, a veces quiero socollar de alegría por verte a mi lado, y saber que la mejor decisión fue volar a tu lado, que el mejor hecho de mi vida fue darte la libertad de mis alas, que la mayor proeza es despertarte para que el mundo te vea cada día, no de la misma forma en la que te veo yo, si así fuera, el mundo se perdería en su locura y la tierra cesaría de sangrar por dolor. Muchas veces quiero pedirte que en el instante en que no me veas en tus sueños me llames y pidas en mi auxilio, porque sabes que sin duda, el instante que te pierdes n los laberintos del dolor y los recuerdos, sol la puerta que se mueve a tu salida, soy la realidad inmediata de tus sueños, no pretendo ser vanidosa, sabes que soy soñadora por excelencia y que los instantes placidos de tu descanso, son para mi los instantes de meditación en el amor que me brindas poco c poco y sin tropiezos para conducirme a la mejor de las realidades donde aun sin tener nada, podemos tener las riendas de los amaneceres que nos quedan por delante.

Sigue el sol golpeando en la ventana, y abres tus ajos junto con el pestañeo de las nubes y te sonrío extasiada por tu presencia en mi espacio, te rozo la piel y quiero fundirme en tu regazo, escuchar tu corazón que te da vida, y agradecerle por el milagro de traer consigo, toda la esperanza a mi vida, te acaricio y solo atino a pronunciarte palabras que no alcanzan a medir cuanto siento por ti, no es fácil hacer tangible lo intangible, no es fácil describir en simples palabras lo que me haces sentir, de lo que me llenas, de lo que me produces. Así que solo te miro y escucho en tus ojos mi tango favorito, y leo en tus labios las palabras que aun no he escrito y toco en tu cabello la definición mas acertada a infinito y huelo en tu piel la esencia del amor verdadero. Me elevas, dejo que veas mis alas relucientes y vivas, por tu ensoñado respirar, ya no camino entre las calles llenas de lluvia por la nostalgia, camino por la lluvia, para recordar que los pasos que viví fue para ser digna de ti, de tu entrega y tu vivencia, y también a reojo, en mi lado favorito, miro como agradeces a los cielos por la fortuna de la paciencia, y la recompensa de por fin ser dignas de entregar un amor sin condiciones, sin contradicciones, por la entrega de este amor libre y lleno de fantasía que es una constante realidad en nuestras vidas.

Mirarte sonreír es lo que me hace vivir, mirar en tus ojos todo el smor que me tienes es lo que me hace amarte cada día mas

miércoles, 27 de agosto de 2008

...amanecer..


El viento susurro una caricia a mi nombre, tu la viste y la nombraste, la señalaste con tu dedo índice, indicando el camino de regreso de ese susurro enmarañado en algunas nubes peligrosas como guerrillas de lluvia, pero que mas te podía decir, o insinuar a tus dedos de larga envergadura o a tus rizos al viento que eran insinuaciones de mis gotitas de lluvia de colección. De hecho le pido a tu dedo una leve inclinación para que apuntara orondo y sutil a esa parte de mi que ahora te gusta escarbar en busca de respuestas, y el, rebelde y sincero me dice que se guarda, que no es prudente señalar el corazón de alguien si lo le pertenece, y yo ahora tengo el valor, el complejo sacrificio de decirte con tono solemne y poético:
Una ves encontré una luz, ella me pidió una prueba de fidelidad y yo sin mas pretextos comencé a desarmarme, esa luz huyo y me dejo en partes rotas, regadas sin orden en el suelo, no fue fácil construirme, no fue fácil hallar partes que encajaran, por eso acá don de me ves, estoy llena de tierra, de piedras, de huesos, de nubes de lluvia y de unas cuantas soledades.
Camine bastante por la condena de los tiempos de hacerlo, con conciencia olvidada de mi tango escrito en la espalda, de mis alas milongueras en busca de un son de bandoneón que no llegaba, estaba perdiendo los pasos, estaba dando vuelos inconstantes por bolicheras llenas de ganas y de azares, pero no estabas hay, pues las sombras no te nombraban y mis tontos ojos no sabían verte mas allá de sus recuerdos.
De repente sin previo aviso callo una lluvia torrencial y siempre recta, siempre constante sobre mi cabeza, me obligo meterme en el café de las ausencias, y allí estabas tu, oronda y con deseos de deslices pasajeros por la ausencia de unas alas que no entendías. Yo me acerque cautelosa y con sutiles maneras cite a Benedetti para pedir una copa de coñac, el cantinero me miro extrañado y me trajo una cerveza con sabor a waffle,- raro sabor- dije a tus inquietos rizos, y di otro sorbo con la esperanza de una respuesta, nada raro en ti, volteaste me sonreíste y cambiaste mi cerveza por tu café enmarañado en tu pasado, quizás miraste mi cara de agrado y desconsuelo, era un café con un sabor familiar, pero que no iba en mi cafetera, tome un sorbo y lo baje de inmediato, te dije que esas porquerías mataban y soltarse tu primer escándalo de risas, con el carnaval de tus sensaciones, pude quitarme el sombrero y el gabán, y pedirte una sutil danza de la barra a una mesa, tu de tres saltitos de valet llegaste a la mesa tres, con pasos firmes de marcha inglesa llegue yo a la vera de tu numero , y allí descargada de mi gabán, mi sombrero y mis mascaras, preste atención a cada una de tus silabas, al jugueteo infantil de tus coladas fantasías, tome atenta nota a tus ojos perdidos en un espacio vacío y trate de conquistar mas allá de mis maneras tus ganas de un nuevo café.
Confieso que mientras te convencía de la dinámica que tienen los vuelos, los minutos me pateaban las entrañas por no revelarte el secreto que había encontrado en tus mágicos movimientos, y yo hay medio atontada, medio seria rescataba de tus ahogados zapatos palabras de esperanza a tu hermosa alma envuelta entre capaz de dolor que yo quitaba con facilidad de experto pelador de cáscaras de imprecisiones, mientras tu mirabas en la ventana un mar pintado de tantas añoranzas que me dieron celos del mar rabioso rompiéndose con la arena, te pedí una mirada, que iba a decirte algo importante, delicado y un poco voluble para donde estábamos, sugeriste que saliéramos enseguida descargue todo lo que tenia y abandone, mi gabán mi sombrero y el par de miedos que entretuve con uno cubillos de azúcar desparramados en la mesa; mientras salíamos alguien te tomo del brazo y yo tuve que frenar en seco, no era nada raro que alguien como tu, amante del café, los sueños y uno que otro amanecer tuviese alguien a su lado, no fui capaz de mirar atrás solo te dije que te tomaras el tiempo que necesitaras que yo iba a estar esperando en el portón, de lejos mis picaras miradas se deslizaban sigilosas para ver como te soltabas afanosa y con vestigios delirantes de un pasado doloroso y lleno de cicatrices que valore contemplar, al ver como tu aliento cansado se posesionaba de tu respiración, para poder llegar a la puerta a mi lado.

No pregunte nada de ti, solo dejaba que las palabras inquietas salieran a seducir mis oídos, yo estaba rendida desde el principio, pero quería dar la batalla y no demostrarte mi derrota evidente en esta pelea arreglada de amarte desde el primer instante que supe quien eras, tu volabas sin darte cuenta y yo maravillada veía tus pies despegarse del suelo, sentía el dolor profundo de mis alas extendiéndose para lograr su máximo tope, para alcanzarte, caminaste tan sigilosa entre las nubes que nunca te preocupaste por mirar el suelo, ni por percatarte que yo deliraba de dicha al ver como rectificabas la lluvia, mi promesa, mi pacto con los cielos, de saber que cuando la lluvia pudiera caer recta, sin que el envidioso viento la manipulara en ese instante, ella lluvia, esas gotas eran muestra y verdad de que habías llegado a mi vida.
Te hable de vidas, de alas, de vuelos, y de física, de renovación y de metas que cumplir, pero no conmigo, por ti, para quien llegara, pero el centro de mi pecho te gritaba con fuerza que eras tu esa esperanza y respete hasta el ultimo instante, calle a medias que estaba allí para ti, y que el miedo dominaba mis palabras. Pero tú con la delicadeza de tus arrullos, de tus silencios, de estas soledades acompañadas, sedujiste a la tristeza, abrigaste mis miedos y tumbaste el muro que me separaba de este amor que solo se promueve y se mueve en tu dirección.
Por eso le sustento a tu dedo índice que me señale el corazón para que descubra el pecho abierto lleno de ganas de mares y de universos de amor guardados solo para ti. Por eso te sustento, me inclino y descubro tus ojos en mis pasos y tu caricia en mi sombra, por ello te digo que hoy te amo mas de lo puede haber amado, que se que tengo vidas buscándote y que encontrarte me llena de vida de delirios de pasado y de recuerdos…

Por eso mis gironés ya tienen donde posarse para ser inquietos en tus rizos conservados por la marea, y mis eclipses descansan a la sombra de tus labios y este corazón gigante, he infinito como el universo se posa, descansa y se guarda en tu pecho, en tu infinita mirada para nunca dejarme salir de allí.

Solo te pido un deseo, una sugerencia una suplica, si algún día una estrella te seduce, o unas alas te hacen volar mas lejos… se feliz y no te detengas por mi, pues te amare, como siempre te pude amar antes que llegaras, y te amare mas ahora que conozco tu rostro tus ganas tu voz y tu corazón…

domingo, 10 de agosto de 2008

Señora


Señora, por favor hoy no se esconda, no sea esquiva y embustera, hoy no se refugie detrás de las nubes insípidas de su duda y su soledad, hoy acompáñeme en mi caminata lenta y déjeme contarle historias de amores y enamorados, de definiciones y conceptos que se me esconden cuando enciendo la luz, no me hable si no gusta, solo no se valla esta vez, no se esconda.

Señora ya le contaron la canción de los olvidados?, la de la callejuela detrás del abrazo matutino, esa que hace llorar a las piedras, y que me deja un saborcito a oxido en la boca cada ves que la pronuncio, es un sabor metálico, sabe?, descriptible, pero solo para los que han tenido el corazón en la boca y se han apegado a la ilusión de no verla nunca mas, porque usted, es el recuerdo viviente de un amor que no le entregaron, usted fue testigo, sin ver, ni sentir en lo absoluto, es un juez que evalúa la textura de los amores y dicta sentencias, pero a mi no me dictado ninguna, y espero que no lo haga pronto, y es que se, que no le he confesado mi amor fortuito, ni mis ganas de abrazarle, ni tan siquiera como añoro el sabor de sus labios que me reflejan el olor del amanecer

Pero no se equivoque señora, en ningún momento la he engañado, por el contrario, he sido tan fiel a su sombra que me alucino con la luz de las estrellas que le acompañan, pero no se enoje, ni sonroje, es un instinto tan innato en mi corazón alunizado verla tan lejana en el cielo, me enamora, me seduce su textura, pero mi pensamiento no se va a sus pies, esta noche y creo que las que vendrán no será así, por el vicio de mi alma de buscarla en una tierra llena de fantasmas y de palabras silentes en su oído lejano y terco a las palabras de amor, pero dígame algo y arguménteme, yo, no le puedo decir mentiras, por eso no le hablo de ella, pero se que le acaricia, y que ella, es su amante en las noches de insomnio, en las noches donde me escondo en algunas piernas, o me seducen los brazos de mi soledad, aquella prostituta que todos compran con par de tristezas y ella me mira y se ríe, yo suspiro y salgo a caminarle.

Y así la contemplo todas las noches señora, pero no crea que es una explicación lógica para abrigarla en mis noches de sueño, y describirla en mis noches de insomnio, no, nunca lo crea así, solo trato decirle, que esta noche, cuando usted va y toma a algún compañero para bailar, en el cielo que me prometió, yo la cojo por la espalda y bailo a sus pasos, a pesar que su espalda se funda con mi pecho y yo me vuelva sus sentidos y su soledad, a pesar que comience a ver la tierra con dulzura y desprecio por estar tan lejos, y llego a tocarla señora, con su espalda y sus sentidos, llego a tocarla a ella, y mi corazón se para en forma de protesta, mi mente grita ¡blasfemia!, y mis manos atrevidas y osadas la recorren con la luz que se forman mis palabras y sus vientos, y seguimos bailando y me vuelvo uno, me vuelvo luna alunizada cuando recorro su espalda y no llego a distinguir mi pecho, y bailo con el amanecer, y con el delirio de una soledad prostituta , pero bailo, y vivo y la tengo presente a usted señora, siendo sincero, y abordando algunas palabras sueltas de hace muchos años, usted es la mayor prueba de mi sutil tristeza, de mi mayor esperanza y de mi constante lucha.

No puedo despedirme de usted señora, usted se inclina mientras yo declino sin ninguna conclusión y alguna que otra verdad revelada por su manto marchito por la limpieza de los amantes que la utilizan de escusa, pero no me tome como su verdugo, recuerde que soy solo un acompañante insomne, un amante consiente de su lujuria y sus engaños, compartimos la misma prostituta no se le olvide, aunque a veces la camine, aunque a veces usted se escape con ella, pero recuerde, no se esconda detrás de las nubes, déjeme contarle una vez mas historias de amores y enamorados haber si algún día tendremos el valor, de decirle a ella, la que tocamos todas las noches usted inconciente y yo con certeza, que la extrañamos, que es, pero que no se asuste, que la reconozco todas las noches, que usted la fabrica todos los días para mi y que mi corazón alunizado y brillante busca de mi una palabra concreta, para sus pasos perdidos, para el mapa de su boca, para la inclinación de su ausencia aunque no la vea, aunque solo la sienta, pero ella no sabe que prendo la luz a propósito para no verla, aunque ella reúna mis conclusiones y certezas, pero no se esconda , déjeme amanecer con usted, para no dejar de respirar en el nuevo día, apesar que me la pasare pensando en la noche, para volver a pedirle que no se esconda y inventar historias de amores y enamorados, para no olvidarla nunca, para que sigamos en este juego mutuo de seducción, usted pensando que amo a otra, y yo gritándole, que usted es la que me llena los sueños y la que completa el principio de mis utopías, aunque usted no lo sepa señora luna.

jueves, 31 de julio de 2008

Aceptémoslo


Aceptémoslo, no te lo insinuó por deleite, o por dármelas de dios de barrio, simplemente aceptémoslo y démonos razones para alcanzarnos, o tan siquiera para perdernos definitivamente, que no es opcional, si no que es una realidad alterna que te confieso prefiero no tomar como vía directa a mis sueños, que como te dije y te repito y te respiro en un aire hondo y ligero, no quiero perderte, no quiero perderme buscándote, no deseo encontrarte y que me veas de espaldas, no quiero que me encuentres mirando hacia alguna acera o balcón vagabundo.

Seria tan simple hablarte de amores fáciles y con complicaciones menores como pantaloncillos cortos, pero se que mi amor es complejo, como es mi cielo, como es mi vista recorriéndote palmo a palmo, poro a poro, aunque estés en la parada viendo la placa del carro que te llevara al lugar que piensas conocer, donde estaré, por supuesto, pero escondido detrás de la cortina para que logres observar algún vestigio de hermosura en tu escena con velas, con mendigos y con alguna que otra soledad escapada

A veces no se porque nos mentimos tan seguido, o porque callamos tan fielmente o porque sin ninguna razón aparente, nos damos culpas, hacemos un intercambio, ¡un trueque de culpas!
Pero te encuentro en el callejón de mi mente y tocas en una puerta que es similar a la de mi alma y te digo, hay ya no vine nadie, y tu me muestras un papelito con mis versos y me dices, tarde bastante, y me salió a buscar pero yo me escondía en su sombra, era su sombra, podría apiadarse de este amor pesado cargado y lleno de tanto amar y darme otra indicación para conseguirte, y te miro con ternura, con deseo y con el amor infinito que me inspiras, con mi amor mortal y fúnebre, porque se que solo la muerte hace finito mi amor por ti, así que te anoto la dirección de nuevo, esta vez entraras por otra calle y caminaras menos cuadras y volverás a tocar en la misma casa, y yo con mi luto festivo esta vez te recibiré y hare chistes por tu tardanza, o quizás te mande de nuevo a recorrer la manzana de la soledad, para que encuentres otros que te indiquen el camino, mas largo, o mas corto a mis pasos y a mi puerta siempre puesta detrás de la tuya, en tu misma calle, en mi mismo callejón

Así que elevo, y medito, corro por las cornisas y hablo un poco con la gravedad de mis idiomas, y te veo, te huelo, te palpo, te hago mis teorías, idiomas, y te llenas de mis silencios… [Suspiro] te mezclas con la tinta de mi sangre y me conviertes en tu soy, en una sustentación de tus utopías y el vaso casi lleno de defectos y casi vacio de desgana de amarte.

Volvemos de gancho al rascacielos, tu por tu lado y yo por mi costado y te veo en el eco de mis versos y tu tímida, me palpas en la niebla que se forma por la danza del roció al amanecer, yo veo como te despiertas con las luces de mis calles pegándome en la cueva de mis ojos, tu te llenas de mi olor en el dibujo del sol al medio día, así nos vamos durmiendo, y nos vamos soñando, por si algún día coincidimos en el mismo lado del rascacielos

Así que te pido de esta fiel manera, de esta traicionera forma que aceptemos de una vez, el erase una vez, no por la condición establecida del provechoso pero mal interpretado y vivieron felices por siempre, si no por el contrario, para poder decirte mas a menudo, lo acepte amor, te amare hasta donde me alcance el siempre.

lunes, 28 de julio de 2008

En Honor A Una Compañera de aventuras


Aunque muchos piensen que es descavellado sentir dolor por la perdida de un ser tan especial como un perro, pues yo lo siento, y muchas cosas que no pude ni vivir, ni decir, trato de decirselas al viento para que donde quiera que este le lleguen. Esto es un homenaje a quien me acompaño y a quien muchas veces olvide...
Canela esto es en honor tuyo...




Hoy he perdido un trozo de mi cordura y las pocas razones que tenia para ver la ventana y levantarme, y coger cojones para verme en el espejo, se han ido, no por gusto, ni por gracia, esas, la que tenían oportunidad de quedarse se fueron, y subo al lugar donde estabas, donde podía encontrarte y ya no estas.




Siendo certera en lo que digo, casi musito, la muerte me pego de frente, una advertencia leve de cuanto puedo llegar a sentir aun sin quererlo, aun olvidando lo que es.




Tengo palabras acertadas para lluvias, para sombrillas, para pasos enamorados, pero para mi compañera, para ella que era fiel reflejo de mi soledad marcada, no existen, y se fue, en una cama fría, en una amanecer inconstante, y puede despedirme, decirle adiós con las manos, y por primera vez volé consiente en un sueño, volé y trataba de huir, como lo hago en vida, como lo hare hasta que consiga razones para no hacerlo




Tuve que tener fuerza, tuve que alzarla y saber que no estaba allí, y fingir que estaba bien, y lo estoy de alguna u otra manera fingiré estarlo.




Adiós, duele mas decirlo a algo que esta cerca pero que nunca volverá.




Adiós es pronunciar a pocas luces, que se le quiso mucho, mucho más de lo que me gano el orgullo.




Adiós, parte de mi infancia, progreso de mi adolescencia, y base de mi adultez




Adiós querida humano hecha perro, hecha maestra, prometo no cometer los mismo errores y guardar por gusto y tortura tu imagen, tu cuerpo ágil.




Adiós aunque muchas veces no merecía ni siquiera tu atención.




Y me pregunto… si así duele cuando se te muere algo de 10 años, como será cuando se te muera algo de toda la vida…

jueves, 24 de julio de 2008

Y te llamo...



Y te llamo, y las alternativas se me agotan, te llamo y me ves de frente casi enfrentándote a mi llanto, y mi corazón maltratado. Me miras con furiosa altivez, y con un orgullo que no reconozco, en tus ojos pálidos de tanto sufrir, en mis alas extendidas de tanto volar.

Pronuncio palabras al azar, condenas a mis manos para seguirte, para darte otra alternativa a esta soledad de mierda, de sabia dureza que nos consume las entrañas, pero aun sigues caminando de lado y mirándome a la cara sin detallarme, un rostro mas que se te borra, una caída más que me explota.

Entonces trato de recordarte, de pintarte el paisaje de tus manos, tu cuello, tu corazón erguido al viento, saco las fotografías que hice de tus pasos junto a los míos, te muestro los videos que hicimos con sonetos, que te declame un día, que te deje en silencio una noche.

Pero aun silente me miras con ojos que no conocen, con ojos que solo ven, y pronuncias discursos largos para justificar tu ausencia, cosa que no me importa, cosa que me tiene sin cuidado, solo busco en ellos un lugar donde te pronuncias, para buscarte, para verte de nuevo.

Te tratas de ir y te retengo del brazo pero no te siento, es un muerto a quien toco, es una parte de algo que no reconozco, le suplico a tus labios que me concedan 3, 5, 7 minutos para reconocerte y dejarte ir, con un ultimo adiós, pero a ti, no a la ausencia que te toma el cuerpo y lo hace bailar, caminar, retozar, y aun así sintiendo mi fuerza, casi mi miedo he impotencia , te vas, sin mirar, con tu bastón de ciega que ya no habla, con gafas de sorda que ya no toca.

Entonces yo me quedo con las alas abiertas, el corazón a punto de caerse, mi alma de paraguas y mis brazos en algún lugar de la ciudad, entonces me reclamo al cielo, le grito al intermedio de mis pasos y añoro con desgana un café sin azúcar y un cigarrillo.

Y entro al cafetín que te presente como mío y que lo convertiste en tu refugio de soles que condenan, de lluvia que me forzaban a abrazarte y te encuentro en cada rincón sin musitar palabra, y cierro los ojos y siento en mi piel cada caricia marcada, tatuada en mi piel y que es un adorno para que nadie vea mi muerte lenta, mi muerte con cadenas en los pies.

Recojo en el tinto de la noche, mis palabras, lagrimas, tu pasos y mis pocas luces antes de partirme y volar de nuevo, y te digo adiós, y contemplo y amo de nuevo a tu espalda, y le digo “hasta pronto” y ella me mira con delicadeza y devoción y solo musita “ya será”, yo respondo a media luz y con cuartos de mi alma regándose por mi vientre, “ojala sea pronto”.

sábado, 12 de julio de 2008

Pasos


Hoy recorrí las calles de mi ciudad tratando de quitar de mi mente tu recuerdo, constante, doloroso, palpitante como el corazón que le diste de nuevo vida, no se si por deleite, o por venganza del destino que te encuentro tan cercana a mi, a mis dolencias, y a este corazón que no se cansa de latir, casi con desganas, casi por rutina.
Hoy me di el lujo de quererte menos y coquetear con el mesero del cafetín, y mirar de frente al músico frustrado, y escuchar con asombro como todos los zapatos de tacón hacen acordes a tu nombre, y ver como mis pies tratan de hacer acordes coherentes para acercarme, para preguntarte, o tan siquiera para verte, así como haz estado siempre lejana, imposible, bien amada.
Y me tientas con tus palabras a medias y mis desganas al tope, y yo te suplico una palabra y tu me brindas migajas de monosílabos, pero que hago, me conformo y los junto, los arrejunto en los espacios de mi memoria para fundirte con ellos y hacer de tu vida, de tus latidos una sola frase al unisonó de un bandoneón.
Y yo ya no se si me miras con desganas, o con amor, y yo solo suplico al cielo una noche mas de insomnio para que no me deje soñar con tu partida, porque vamos, aceptémoslo, yo cada ves mas cerca y tu ya de salida y cuando te encuentro en la puerta y te pregunto- ¿te vas?- me respondes con aire de enero y sonrisa fingida- no si apenas estoy llegando- y me quedo en el marco como suspendida, como esperando que voltees y me deleites con tus besos ya marchitos, que para mi son como el vino, que tarda en llegar, y que embriaga enseguida, pero vale toda una vida para ser probado, pero aun así me dejas con la certeza que nunca lo harás, aunque lo pienses, aunque lo desees.
Pero esta ves, que recorres conmigo mi ciudad, aunque tu ausencia sea marcada y dolorosa, te pido que te quedes y que además de tu recuerdo cotidiano me dejes unas pocas luces para dejarme llevar, y te pido un baile, y tu me pides un tango, y yo te pido un beso, tu me otorgas un abrazo, yo te pido el corazón y tu me reclamas el alma, pero que harás si te la doy… como contemplaras los amaneceres con ella sin mi a tu lado, ella no puede sola contigo, y mi corazón te pide a gritos un consuelo, o tan siquiera una noche junto al tuyo.
Solo se que contemplas al miedo como tu mejor amigo, y a mis pobres luces como figuras imposibles, poco certeras, y pueden que lo sean, pero son mas reales que un alba sin brisa, o un canto sin alma, por eso esta ciudad tiene sentido, porque cada paso que doy contempla tu rostro, porque cada palabra pronunciada es una esperanza que no alcanzas a ver, porque de vez en cuando me duelen mis alas es porque te saben cerca pero te contemplan tan lejos, porque esta ciudad esta de locos, de envenenados, de ciegos y de alados
Por eso, hoy que camine esta ciudad que es tuya, que tiene tus ojos, tu cintura, tu boca, tus palabras y tu alma me sentí contemplándote desnuda, en tu desorden cotidiano, en tus silencios prolongados, en tu bullicio evidente y ahora te pregunto, ¿algún día quieres venir a caminarte conmigo?.

martes, 8 de julio de 2008

La Ultima Noche




Se deslizo por los pliegues de su cama y busco inútilmente la silueta de su cuerpo, era un ritual que permanecía todas las noches desde su triste partida. Cuando su mano ratificaba el valor de su ausencia y sus ojos le daban la certeza que una ves mas no estaba. Esta vez no espero el alba con los ojos abiertos y con sus manos dibujando su sombra, se levanto, salió al balcón y contemplo aun la luna en la parte mas alta del cielo recordándole su soledad. la lluvia caía tenuemente como siempre lo hacia desde su ausencia y juagaba su rostro tratando de recordarle que aun era un ser humano y tenia una vida que vivir. su brazo busco en lo oscuro una botella de algún alcohol para mitigar la pena de su alma, había una botella casi vacía de algún licor dulce y fuerte, ya no distinguía olores, sabores, formas, excepto la que dibujaba la memoria, la de ella y nada mas, eso solo quería recordar su mente, su alma

un triste sonido repico en su habitación, era el eco de un grito callado por la nostalgia del olvido, por la fuerza de la rabia, pero un grito al fin y al cabo no alcanza para que el alma despierte de su taciturno sueño, estaba solo en la oscuridad y en silencio de una habitación infinita de recuerdos, estaba solo y allí en la oscuridad de la noche, en el frio del alba , en la impotencia mas absoluta se quedo afuera con sus ojos fijos en la luna, así durmió esa noche, como un perro enloquecido por la luz de una estrella infinita, de su eterna compañera.

Lo despertó el trinar de algunos pájaros, era una desgracia para el, pues sabia que otro día había comenzado y que tendría que llevar una vida normal, tratando de no recordarla pues tenia que "vivir".

sonrió como siempre, hablo con la misma gente, discutió de los mismos temas , comió la misma comida, todo en su vida era perfecto, excepto por el detalle de la noche, cuando abría su alma por fin a algo que no era de su total conocimiento. Esta noche no quiso llegar temprano, camino por la ciudad sin rumbo casi ausente de su cuerpo, se encontró con su sombra y la invito a un par de copas, hoy seria la ultima vez que la recordaría con dolor, nada añoraba mas , aunque en el fondo supiera que la amaría toda su existencia.

quiso viajar lejos de su planeta quiso volver a ser niño, a jugar por los bosques, a olvidar lo que significaba amar, quiera olvidar pues era el único consuelo para su alma, su mente, lo que quedaba de su vida
camino hasta un bosque, lleno se sombras de formas que ya no recordaba y la vio allí cogida de su brazo, recorriendo los bosques que ya no eran suyos, la vio as radiante, reía se creía feliz. no tubo valor para reclamarle, no tenia derecho, no era justo solo recito un poema:

pido
porque las veces que te ame
te quise y te escribí
se vallan muy lejos de mi memoria
pido
para que mi alma no sea capaz de recordarte
con este amor que se me clava
entre mi pecho y tu espalda
pido
para que los besos que jamás te di
se vallan y me dejen de saber a sangre
de dolor y muerte
pido
para que te haga feliz, y sea capaz
como yo
de ver en cada luna tu rostro
y en cada gota de lluvia tu piel
y en el roció que trae el alba
tu alma
pido
para que me sepas olvidar
como yo lo hare contigo.

se lo declamo al viento, fue verdad, pero ella sintió una punzada arriba del estomago, que le llevo días de fiebre, que la hizo llorar que casi no pudo respirar, pero el alma es sabia, el corazón es fuerte y la mente muy fría y se recupero al no recordarlo. el se fue por el camino que llevaba al olvido. Siguió sonriendo como siempre, hablando con la misma gente, discutiendo de los mismos temas, comiendo la misma comida, todo en su vida seguia perfecto, excepto que su alma llevo un luto hasta casi morir, pero eso es otra historia...

Aun Te Recuerdo



Aquel pájaro de pico amarillo apareció tras la puerta cuando la cerraste para siempre, dejándome afuera con mi corazón y con todo aquello que alguna vez te prometí, el mismo pájaro se poso en mi hombro y me acompaño a todos los viajes donde tu me acompañaste con tu ausencia. quizás recorrí solo las calles para tratar de recuperar mi alma que había dejado olvidada, a un lado por tratar de amarte de la mejor manera, de la única que sabré después de mucho tiempo, recorrió conmigo siendo mi cómplice en el arrebato del mar por la tormenta y en la maldad de olvidar el tiempo solo para recordarte mas detalladamente , pero así como mi alma, mi mente se había perdido en los laberintos del no se cuando... por mi camino halle a muchas personas, por mi camino trate de olvidarte, y espero tener la certeza de que lo halla hecho bien, hoy partiré con otra mujer a otro encuentro, quizás mas afortunado o quizás con el mismo final trágico que trae el amor consigo, no lo se, es una nueva luz que pretende ser cálida, pero no quiero que lo sea, aun no... cantare una canción triste a la luna y cantare alguna oda a las colinas que sin timidez guían mis pasos hacia el infinito de lo finito, hacia lo perfecto del error... puede que aun trate de recordarte con conciencia pero mi mente trata de sacarte como la lluvia saca la madera vieja para poder dejar crecer nueva vida... aun te recuerdo, con nostalgia, con la misma que tiene un recuerdo, dios sabrá cuando te olvide o quizás jamás lo haga pero la presencia de todo lo que fue nuestro y ahora pertenece al pasado quedara viva quemándome la piel hasta el cansancio las alas me fueron dadas de nuevo, no tan nuevas como las entregue, pero con la posdata que no era el momento pleno para entregarlas, tenia que esperar, tener paciencia y volver la vista hacia mi vientre para encontrar mi corazón aun completo, pero que aun no es el mío... faltaran muchas vidas para que lo sea aun te recuerdo después de un tiempo inexistente, pero se que ahora no compartimos el mismo destino y que todas las promesas que traía el viento, que todo el sentimiento que se impregnaba en las canciones que mi alma te dedico quedaran en el pedazo de tiempo en que mi camino se unió con el tuyo por un tiempo indefinido pero muy corto, corto para amarte de la forma adecuada, corto para aprender a olvidarte, corto al fin y al cabo para saber quien eras, para saber que en algún momento te necesitaba... ahora entiendo con mas claridad que las lagrimas fueron necesarias y que mi amor esta mejor extendido en el viento para que el, sabio como siempre, lo guie hacia donde debe estar... no te sientas culpable por dejar de amarme, el amor es caprichoso y además sabio, el amor es amor y nada mas ahora pertenezco a tu pasado próximo y a tu presente finito

lunes, 7 de julio de 2008

Entierro - Cuento, por encanrgo de Kamelo


Y arrastro mi corazón a gatas haber si encuentro un lugar donde enterrarlo, esta lloviendo, fuerte y de lado, mi corazón aun palpitante, busca como recuperarse, esta quebrado, tiene una fisura en su parte derecha, y brota por ella borbotones de sangre, agua, dolor y amor, lo arrastro, con una fuerza constante para que paso a paso no se quiebre mas, y mientras eso ocurre lo único que hago es suplicar que no se rompa, que siga intacto, con su fisura pero intacto, para buscar alguna cura o por lo menos una alternativa notable que me haga envolverlo mientras que el se cura solo, como siempre lo ha hecho. Estoy a medio camino de la casa mas cercana, si es que hay una, descanso de la lluvia en un árbol grande y forrado de hojas… descanso y coloco mi corazón a un lado y con un pequeño trapito hago presión en su herida, para que no me sienta tan débil, tan muerta, tan ingenua, el solo sangra y llora como un niño asustado a mi lado.


Me mira y me suplica una cura peor que mas hago yo si aun lo sigo amando, si el, mi corazón, como yo están embelesados por su belleza oceánica y su voz de cielo, y pido ayuda a los cielos, para que me de alguna alternativa de amarlo mas, o sacármelo de la memoria de una vez por todas, y es que mas puedo hacer si el me pedía mi tiempo infinito, para sus ojos como dunas en el desierto, ayúdame luna, que fue lo que me hizo, para que solo se me ocurra amarle con tal desesperación que pierda los estribos, que solo piense en mi corazón como un instrumento para amarlo, por que el, tan lleno de cosas como el viento en la montaña , como la vida de mis pasos, como el instante al lado de las mariposas me recuerda a fuerza, a sangre y a pulso que solo puedo amarle , no de cualquier forma , si no de la mas especial, de la mas infinita. El lo merecía todo, lo acepto y por eso me deje llevar por el delirio de perderme en sus brazos, en su palpitar fuerte y resonante en las paredes de mi vida, pero de un momento a otro su palpitar se hizo inconstante, en el momento exacto, cuando el mío sonaba con mas fuerza y ritmo, que podría llevar el compas de una canción, pero el me dijo adiós en medio de mi bosque, en medio de un cielo, y me quede inmóvil, llena de pena , llena de dolor, y solo sentí un leve chasquido, y comencé a sentir mareo, me sentí morir, mientras mi corazón, abría las puertas de mi alma y salía a correr para buscar sus pasos, en ello tropezó y se cayo de lado, y su herida comenzó a sangrar mas fuerte, y yo le suplicaba- amigo por favor vuelve acá, te necesito ahora que me siento sola, ahora que el se fue- y mi corazón, ese que con tanto valor y fuerza le había amado, cayo inconsciente por su perdida de sangre y de esperanza, respire profundo cerré mi alma, cerre mi pecho y corrí a su lado, me pidió que buscara a alguien que remediara su dolor, por el debo ser fuerte, debo ser fuerte mientras arrastro su cuerpo en el camino, debo ser fuerte porque por mas que trate de pensarlo, porque no debo amarlo tanto, viendo que aun lado del camino mi corazón se desangra solo porque no estas conmigo


Asi que aquí me quedare, bajo este árbol, viendo como mi corazón trata de vivir, con su herida, con mi soledad, y lo envuelvo y le arrullo, porque esta noche, hermosa de luna llena y lluvia de lado, enterrare mi corazón, para que se hiele con el invierno, cure sus heridas y tenerlo de nuevo conmigo en primavera.

domingo, 6 de julio de 2008


Y de antes te he conocido, de algún cuento o de alguna fabula, te he visto, así sea algún vestigio de tu sombra pero te he visto y juro por los dioses y las estrellas que tu también haz notado mi presencia. Pero te resistes a creer, a ver o por lo menos a admitir que me sentiste.



No entiendo, busco entre miles de baúles, aquellos pergaminos donde te describí, conjure y busque en vano, como cuando dibujaba tu forma en la pared y solo me daba cuenta de un par de líneas, pero te siento, se que eres tu y tu tan lejana, y mi ausencia tan seductora, que te dejo ir una vez mas, pero esta vez el dolor es punzante, irreparable; porque , es todo lo que se pregunta mi mente, y tu tan delicada danzas en el viento como flor de amapola, que me embriaga, me mueve y lleva a un mundo, donde no puedo tocarte, donde te manifiestas , vienes y me tientas, y yo tiento a mi suerte para poder tocarte, porque en el momento en que lo haga, en el momento que tu me notes en el medio del salón, del paisaje, del cielo estrellado y nublado podrás decir, que aun no estoy, porque me miras con ojos ciegos , con ojos sin alma, esa que se escondo bajo tus faldas, y te susurra, casi te implora que vuelvas a ella, que no quiere estar afuera que tiene frio y hambre, de ti de mi , de toda la magia que profesamos realizar, peor tu me limitas con la fuerza de tus cabellos y yo solo agacho la mirada y suspiro y te suplico de nuevo, pero esta vez en palabras mudas, con movimientos carentes de gracia, torpes ante tus pasos, me ausento, pero no muero, mi muerte es cruel, es injusta, es frente a ti la mas maldita de las diosas, y yo no hago mas que correr por mis bosques y buscarte, porque en tal árbol , vi tu regazo, y en tal otro vi tu sombra recostada, y me acurruco en medio del centro de mi bosque, y te grito, le grito al viento para que aparezcas, y veo la luna y no hago otra cosa que encontrarte en ella, lejana, infinita, y yo con esta conciencia de humano que existes, y con este dolor de palabra al sentirme no pronunciada, ni recordada, ni escrita, y no puedo recobrar esa parte de mi conciencia, porque te vi, casi te toque, y vi tu sombra recostada en la pared, mientras yo bailaba con mi muerte un bolero ya sin gracia, y te miraba, y tu sin percatarte en medio del camino y te vas, y yo me recuesto en el hombro de mi muerte, y la soledad me toma por la espalda y la ausencia, esa que dejas cuando partes, cuando no estas, me sube por las piernas, haciéndole el amor a mi cuerpo, peor mi alma no siente nada, se fue contigo, o mejor, con tu sombra… entonces me quedo en medio del salón que esta en el camino, paro y te veo alejar, con tu cabello y tu infinita verdad , entonces abro los brazos para dejarte ir y cuando lo hago despierto, y veo la noche quieta por tu ausencia, y mi cuerpo bañado en sudor de espera, quedo con los ojos abiertos para volver a dormir, y soñar contigo, a pesar que en mis sueños siempre te vas y nunca regresas.


sábado, 5 de julio de 2008

Sin-Dia


Imprimo dos hojas de tu rostro en la resma de recuerdos que un me quedan, y veo como se vuelan los minutos de mi reloj que dejo siempre en la mesita de noche. Esta mañana me desperté y aun te veía vestida de noche y de besos, pero no estabas, solo sonaba en el fondo de mi cuarto tres palabras dejadas por el afán de olvidarte. Busque mis zapatos, esos que con el tiempo se me han convertido en raíces y me propuse esta vez dejar tu foto de espaldas al espejo para que encuentres la puerta y te vallas de mi vida, pero el propósito se me viene a menos, y termino observando tu sutil rostro sin forma en el marco que recorre toda mi casa, me baño con algunas aguas de paciencia y salgo a caminar haber si en el piso encuentro uno de tus pasos olvidados.


Abro las alas y planeo un poco, no me gusta caminar donde hay tanto olvido regado en el asfalto, que tal en una de mis caminatas se me venga tu recuerdo ausente y me obligue a dejarte ir aun sin conocerte, seria inadmisible y estaría desterrada de nuevo. Busco un café, lo lleno de anhelos para que tenga un mejor sabor y me de fuerzas ; observo caminar la gente con la venda en los ojos, rio, lanzo un suspiro para poder cogerlo de cometa y pido que no estés lejos.De nuevo en mi casa parada en frente a mi ventana que da a un pedazo de mi alma, cuento con entusiasmo las veces que te he pensado en el día, y comienzo como es mi rutina diaria, mi juego incansable a colocarte rostros, cuerpos, voces y manos , pero siempre con tu mismo corazón. Y mi soledad se me sienta al lado y ríe de mí, y me da el calor de sus brazos para olvidarme del día y tratar de mitigar esta ausencia que se volvió mi persona favorita para que no pueda olvidarte, aun sin tener un solo recuerdo tuyo.


Esta vez, me decidí a llamarte a la casa de tus sueños, hable con tu sueño que me recomendó volver a dormir, jugar un poco con las palabras que me entregas en algunas ventiscas que me enredan el pelo y seguir las pistas que me haz dado por ese lugar que tengo que encontrar , hable con tu silencio que me dijo que las noches no son tus mejores amigas y que me extrañas aun sin conocerme, que me das nombres, pero no te atreves a darme un rostro, por miedo a profanar mi recuerdo, recuerdo que esta tan nuevo como lo será la mañana que sin ninguna escusa te pregunte al viento y te encuentre a mis espaldas susurrando injurias contra las piedras por ser tan perezosas.


Aun así, sin que ese día se venga de golpe para alegrar otro poco mi vida, me acuesto en mi cama y comienzo a enredar en el techo, las frases que no te he escrito con los besos que no te he dado y el secreto de amarte tanto, pero solo te digo una cosa, no tardes tanto, ya me estoy cansando.

viernes, 4 de julio de 2008

Ganas


Hoy tenia ganas de hablar contigo, de escaparte en una sonrisa, y hacerte, muecas en el espejo para que me notaras, contarte que tengo mas de tres ventiscas, todas las guarde porque recordé que te dije que eran las veces que tu te acordabas de mi, camine bajo el sol indecente que hurgaba en mi pecho, que estaba buscando, no lo se, solo hurgo, hurgo hasta que no encontró mas, hoy realmente tenia ganas de recordarte que quedan pocos días para que se acabe este mes, a pesar que estemos a primeros de nada, a puertas de segundo de antaño, hoy quería recordarte que no he olvidado nada, porque aun no se me ha gravado, hoy quería sin tapujos ni reclamos decirte… comerte, nombrarte, arrullarte, acostiparte, ponerte en el cajón de mis ronquidos diurnos porque acá no pasa gran cosa, ni la soledad, ni la ausencia, y la muerte quedo en su siesta permanente junto a mi vergüenza.

En fin hoy el día estuvo loco, como de costumbre, con tus palabras sin sonido retumbándome en la cabeza y tu recuerdo sin rostro tocándome a la puerta. Pero como de costumbre las ganas se me quedan olvidadas y no pude decirte ni hacerte, comentarte o por lo menos susurrarte, que recolecte tus ventiscas y que hoy frente a todo tipo de predicción meteorológica te pensé mas que ayer, pero calla, aun no se ha acabado el día puede que en un momento antes que se muera, me de el secreto que conduce a tu recuerdo.