Suspendidos en le tiempo están los latidos del corazón, que al son del violín se dispersan por los pasos para ser útiles en el momento de revisar mis instantes. Los minutos inquietos comienzan a desesperarse y yo sentada aun miro el lado derecho de mi cama para recrear la imagen que tengo cuando te duermes.
Despierto cada mañana con tu imagen viva que respira a mi lado y lo único que hago es tratar de parar el tiempo y dejarte descansar, con el agite mortal de los días golpeando en la puerta, con la certeza inquieta que te quedaras. No oso en despertarte, no me trevo a perturbar tu vuelo, tu tan llena de gracia, de luz, de esperanza y de soles a medio dormir, acercas todos los días mi realidad y aun fabula que deja de moraleja, el amor constante con el que te llevo a todas partes, aun cuando no estas conmigo. Aun sigues dormida y los pasos inquietos en la calle se silencian en el espacio de unas horas, las alternativas y contradicciones se sientan a la mesa a tomar un vino, y yo desnuda, solo puedo mirarte y pedir al cielo mas gracias para que te quedes allí, sin despertar, para que te de un sueño placido, para que cunado despiertes me mires con tus ojos de mar y arena y solo sonrías, porque cuando lo haces, el mundo se llena de calma y de sueños, de alas y de antigravedad. Las olas a lo lejos me piden un instante en tu regazo, lo acepto soy egoísta, a veces solo quisiera tenerte cerca no hablarte, no perturbar tu silencio que dice mas que los libros antiguos y toda la sabiduría que te brota por la piel me llena de ganas, de aprendizaje de vida. Respiras profundo, respiras y yo me derrito en cada exhalación para fundirme en los instantes en que te vas, y me llevas junto a ti, a tu infancia, tus mas ínfimos secretos y todo te llena, todo te tranquiliza, yo solo hago parte de una exhalación contante de tu cuerpo que descansa y sueña, que me deja elevarme junto a ti, en los instantes donde el mundo es solo una puerta abierta y nuestro amor, es un universo de posibilidades inagotables, me recuesto al lado tuyo y trato de mirar algún vestigio de humanidad en tu descanso, a veces quiero socollar de alegría por verte a mi lado, y saber que la mejor decisión fue volar a tu lado, que el mejor hecho de mi vida fue darte la libertad de mis alas, que la mayor proeza es despertarte para que el mundo te vea cada día, no de la misma forma en la que te veo yo, si así fuera, el mundo se perdería en su locura y la tierra cesaría de sangrar por dolor. Muchas veces quiero pedirte que en el instante en que no me veas en tus sueños me llames y pidas en mi auxilio, porque sabes que sin duda, el instante que te pierdes n los laberintos del dolor y los recuerdos, sol la puerta que se mueve a tu salida, soy la realidad inmediata de tus sueños, no pretendo ser vanidosa, sabes que soy soñadora por excelencia y que los instantes placidos de tu descanso, son para mi los instantes de meditación en el amor que me brindas poco c poco y sin tropiezos para conducirme a la mejor de las realidades donde aun sin tener nada, podemos tener las riendas de los amaneceres que nos quedan por delante.
Sigue el sol golpeando en la ventana, y abres tus ajos junto con el pestañeo de las nubes y te sonrío extasiada por tu presencia en mi espacio, te rozo la piel y quiero fundirme en tu regazo, escuchar tu corazón que te da vida, y agradecerle por el milagro de traer consigo, toda la esperanza a mi vida, te acaricio y solo atino a pronunciarte palabras que no alcanzan a medir cuanto siento por ti, no es fácil hacer tangible lo intangible, no es fácil describir en simples palabras lo que me haces sentir, de lo que me llenas, de lo que me produces. Así que solo te miro y escucho en tus ojos mi tango favorito, y leo en tus labios las palabras que aun no he escrito y toco en tu cabello la definición mas acertada a infinito y huelo en tu piel la esencia del amor verdadero. Me elevas, dejo que veas mis alas relucientes y vivas, por tu ensoñado respirar, ya no camino entre las calles llenas de lluvia por la nostalgia, camino por la lluvia, para recordar que los pasos que viví fue para ser digna de ti, de tu entrega y tu vivencia, y también a reojo, en mi lado favorito, miro como agradeces a los cielos por la fortuna de la paciencia, y la recompensa de por fin ser dignas de entregar un amor sin condiciones, sin contradicciones, por la entrega de este amor libre y lleno de fantasía que es una constante realidad en nuestras vidas.
Mirarte sonreír es lo que me hace vivir, mirar en tus ojos todo el smor que me tienes es lo que me hace amarte cada día mas
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