viernes, 26 de diciembre de 2008

un dia de diciembre...


Es inspirador como despierto cada mañana pensando en cada poro de tu piel, aun cunado te acercas todos los días a mis brazos y tengo la osadía de abrazar el universo de tu existencia, y aunque mis brazos son cortos y hasta torpes mi alma que se expande y se estira, te alcanza en la inmensidad de todo lo que me das, y de cada respiración de sueños con la que despiertas cada día…

Imponente es tu infinidad de sonrisas que retumban como notas de violín en mi cabeza y me elevo y pienso y me enloquezco cada día por tener de tu boca, de tus manos y de toda tu, los miles de te amo que sembré desde que el tiempo no era tiempo, si no era los granos de arena que existen y resten en la tierra a pesar de toda inclemencia natural de ser removidos, extinguidos.

Encuentro complicidad en el viento y en tus manos, encuentro picardía en tu voz y en tus pasos de caminante incansable la inspiración para miles de poemas que solo se forjan en la suela de tus pies de ermitaña, y te pido que te quedes en mis caminos, que yo te guiare y que te dejare seguir caminado todos los días de mi vida entre las líneas de mis manos, entre las grietas de mi piel, entre el infinito de mi libertad que te brinda mas de una sonrisa un sol inclemente y una sombra para descansar.

Déjame ser brújula y sendero, no pido ser todo el tiempo norte, o sur, ni siquiera los inquietos este y oeste, solo déjame ser el instrumento para que encuentres tu norte, tu atareado sur, y tus descansados este y oeste.

Comentando entre líneas, solo te pronuncio que eres guía en todo lo que ya tiene reglas, y que eres excepción en un mundo de caos, que por mas que se imiten las palabras o los hallazgos de un amor mas fuerte, mas grande, mas infinito dentro de su naturaleza finita, el que yo tengo por ti, el que profeso todos los días como mi religión y mi fe, es grande pero aun diminuto a como se pude llegar a amar lo primero, lo único, lo intangible hecho materia, hecho mujer, hecho tu en todo su esplendor y camino.
Me restan tantas palabras por decirte, por callarme pero gritártelas en mis risas, por cantarlas en mis silencios y por tocarlas en el instrumento de mis manos

Te amo y m elevo por ello, te deseo y camino por eso, y te descubro todos los días, como si fuese la primera vez…

Por ti ya no distingo mis horas de los vientos

Porque puedo amarte tan libremente sin tenerte

Sin pretender hacer de ti una de mis horas

Pues eres mi espacio muerto, donde todo se llena

Donde nada es correcto.

Como puedo hacerte entender que siempre he estado acá

Que permanecí inmóvil en un solo de violín esperando una clave que me diera el viento para descifrar tu nombre

Porque cada día robas mis palabras de este amor casi marchito que revive y vive por saber de tu existencia.

Tú quieres abrigarte en mis brazos y yo que me quiero fundir en ti como si no existiera mañana, y solo un hoy eterno que se hizo solo para permitirme amarte.

Mi tiempo ya no corre, se queda a mirarme realizarme en ti

Me hace ver cada segundo como último, y a cada palabra como agonía

De pretender separar los cuatro elementos que me integran y que solo tu sabes distinguir bien.

Mi viento, mi poema, mi guerrera, sabias cuanto bien me hace saber que existes, que eres tan infinita como mi amor y es tan finita tu recuerdo, como mi cordura

La casualidad es una cita del destino - Borges

jueves, 11 de diciembre de 2008

Despertar


Suspendidos en le tiempo están los latidos del corazón, que al son del violín se dispersan por los pasos para ser útiles en el momento de revisar mis instantes. Los minutos inquietos comienzan a desesperarse y yo sentada aun miro el lado derecho de mi cama para recrear la imagen que tengo cuando te duermes.

Despierto cada mañana con tu imagen viva que respira a mi lado y lo único que hago es tratar de parar el tiempo y dejarte descansar, con el agite mortal de los días golpeando en la puerta, con la certeza inquieta que te quedaras. No oso en despertarte, no me trevo a perturbar tu vuelo, tu tan llena de gracia, de luz, de esperanza y de soles a medio dormir, acercas todos los días mi realidad y aun fabula que deja de moraleja, el amor constante con el que te llevo a todas partes, aun cuando no estas conmigo. Aun sigues dormida y los pasos inquietos en la calle se silencian en el espacio de unas horas, las alternativas y contradicciones se sientan a la mesa a tomar un vino, y yo desnuda, solo puedo mirarte y pedir al cielo mas gracias para que te quedes allí, sin despertar, para que te de un sueño placido, para que cunado despiertes me mires con tus ojos de mar y arena y solo sonrías, porque cuando lo haces, el mundo se llena de calma y de sueños, de alas y de antigravedad. Las olas a lo lejos me piden un instante en tu regazo, lo acepto soy egoísta, a veces solo quisiera tenerte cerca no hablarte, no perturbar tu silencio que dice mas que los libros antiguos y toda la sabiduría que te brota por la piel me llena de ganas, de aprendizaje de vida. Respiras profundo, respiras y yo me derrito en cada exhalación para fundirme en los instantes en que te vas, y me llevas junto a ti, a tu infancia, tus mas ínfimos secretos y todo te llena, todo te tranquiliza, yo solo hago parte de una exhalación contante de tu cuerpo que descansa y sueña, que me deja elevarme junto a ti, en los instantes donde el mundo es solo una puerta abierta y nuestro amor, es un universo de posibilidades inagotables, me recuesto al lado tuyo y trato de mirar algún vestigio de humanidad en tu descanso, a veces quiero socollar de alegría por verte a mi lado, y saber que la mejor decisión fue volar a tu lado, que el mejor hecho de mi vida fue darte la libertad de mis alas, que la mayor proeza es despertarte para que el mundo te vea cada día, no de la misma forma en la que te veo yo, si así fuera, el mundo se perdería en su locura y la tierra cesaría de sangrar por dolor. Muchas veces quiero pedirte que en el instante en que no me veas en tus sueños me llames y pidas en mi auxilio, porque sabes que sin duda, el instante que te pierdes n los laberintos del dolor y los recuerdos, sol la puerta que se mueve a tu salida, soy la realidad inmediata de tus sueños, no pretendo ser vanidosa, sabes que soy soñadora por excelencia y que los instantes placidos de tu descanso, son para mi los instantes de meditación en el amor que me brindas poco c poco y sin tropiezos para conducirme a la mejor de las realidades donde aun sin tener nada, podemos tener las riendas de los amaneceres que nos quedan por delante.

Sigue el sol golpeando en la ventana, y abres tus ajos junto con el pestañeo de las nubes y te sonrío extasiada por tu presencia en mi espacio, te rozo la piel y quiero fundirme en tu regazo, escuchar tu corazón que te da vida, y agradecerle por el milagro de traer consigo, toda la esperanza a mi vida, te acaricio y solo atino a pronunciarte palabras que no alcanzan a medir cuanto siento por ti, no es fácil hacer tangible lo intangible, no es fácil describir en simples palabras lo que me haces sentir, de lo que me llenas, de lo que me produces. Así que solo te miro y escucho en tus ojos mi tango favorito, y leo en tus labios las palabras que aun no he escrito y toco en tu cabello la definición mas acertada a infinito y huelo en tu piel la esencia del amor verdadero. Me elevas, dejo que veas mis alas relucientes y vivas, por tu ensoñado respirar, ya no camino entre las calles llenas de lluvia por la nostalgia, camino por la lluvia, para recordar que los pasos que viví fue para ser digna de ti, de tu entrega y tu vivencia, y también a reojo, en mi lado favorito, miro como agradeces a los cielos por la fortuna de la paciencia, y la recompensa de por fin ser dignas de entregar un amor sin condiciones, sin contradicciones, por la entrega de este amor libre y lleno de fantasía que es una constante realidad en nuestras vidas.

Mirarte sonreír es lo que me hace vivir, mirar en tus ojos todo el smor que me tienes es lo que me hace amarte cada día mas