Impresiones sobre el asfalto, nuevos vientos, la marcha sobre el camino y un vuelo delante en la noche, he dejado a un lado loa paisajes extraños de la ciudad que me ha llenado de tantos males como pasos, la veo a lo lejos y busco en su firmamento los vestigios de razones para quedarme un poco más, para no ausentarme.
Sobrevuelo poco a poco las tierras donde busque en vano en las copas de los arboles los instantes donde encontrarla, poco a poco en la sombra que dejan sus pasos cuando camina entre lagrimas, cuando no sabe qué hacer con mi búsqueda, cuando está cansada de esconderse. y entonces me obliga a elevarme y cambiar mi perspectiva a buscar en el cielo, los pequeños instantes donde mi desierto es un mar infinito e inclemente, donde su sonido entre pasivo y estruendoso me da la sensación de estar en casa, sin reconocer donde piso, de estar en el cielo indicado, sin conocer las coordenadas.
Aterrizo en arboles nuevos paras mis pies, siento en mi la brisa cálida de un nuevo viento, con notas, y tantos silencios que erizan mis alas, que recubren mi pesada espalda, y veo delante de mí la noche estrellada, con nubes pintadas en el relieve del cielo, con tímidos brazos cubriéndome el cuerpo, su lugar me seduce y su olor no deja que me marche, ha atrapado de mi lo mas intimo y lo más sublime y me tiene poco a poco sin habla y en una eterna búsqueda de definiciones, una extraña forma de perderme en un camino donde se que esta sin verme, donde no la toco pero me acaricia, y al fondo, en medio de la noche se levanta un viejo cartel a medio iluminar, he llegado y me he establecido, aterrizo con tanta facilidad que se sorprenden mis alas, acaricio el viento con la naturalidad de las ganas y entro, es de nuevo mi lugar sin serlo, es mi instante desconocido, estoy pero no reconozco.
Aprieto los puños y guardo silencio encontrando poco a poco mis pequeños instantes escuchando en el fondo notas nuevas, pintando de algo nuevo el café, extrañando el viejo paisaje, pero sin embargo enamorándome de las brisas que se cuelan juguetonas.
he renovado el café, y he visto en cada uno de los rincones donde esta ella, impresa en cada pared bailando en la oscuridad colocando de nuevo su sombra donde mi recuerdo la quiere, aunque su baile no zapatee cerca, aunque su figura no se quede las noches suficientes para pintarla y describirla en mis palabras, ella esta, en cada brisa que logro capturar para enviarla de regreso a sus pasos, para suplicarle al viento que la compaña que no permita que me olvide, aunque ella quiera, aunque sus ojos miren otras bocas y sus pasos bailen al son de otras palabras, no permitas que mi sombra se desdibuje de la terminación de sus espalda.
Sé que ella se renueva acá ahora conmigo, y veo sus deslices en este nuevo cafetín, no dejo de verla desfilar por la pista viendo como sus ojos se posan en mi como dagas, indagando si su recuerdo es suficiente para recordarla, para no dejarla ir, si ella supiera que me aferro como un naufrago al recuerdo de su ausencia, si supiera que tanto como ella, aunque no lo crea, pienso en sus pasos de baile antes de que amanezca.
Ella sabe que puedo ir con ella al fin del mundo si ello fuera posible, que mis pasos aunque sentidos solo son explicables en la razón de sus significados.
Por eso en este nuevo cielo, con tantos arboles, con tantos balcones me llenos de valor para elevarme y verme aun con mis palabras como bandera en su vida, con ella lejos o cerca, pero siempre con ella, hasta el fin del mundo.
1 comentario:
tus palabras son el espiritu de tu alma... y sin tus palabras este mundo seria mas gris de lo suele ser.. te buscas y de seguro te encontraras... espero q yo tambien me pueda encontrar en tu camino
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