domingo, 6 de julio de 2008


Y de antes te he conocido, de algún cuento o de alguna fabula, te he visto, así sea algún vestigio de tu sombra pero te he visto y juro por los dioses y las estrellas que tu también haz notado mi presencia. Pero te resistes a creer, a ver o por lo menos a admitir que me sentiste.



No entiendo, busco entre miles de baúles, aquellos pergaminos donde te describí, conjure y busque en vano, como cuando dibujaba tu forma en la pared y solo me daba cuenta de un par de líneas, pero te siento, se que eres tu y tu tan lejana, y mi ausencia tan seductora, que te dejo ir una vez mas, pero esta vez el dolor es punzante, irreparable; porque , es todo lo que se pregunta mi mente, y tu tan delicada danzas en el viento como flor de amapola, que me embriaga, me mueve y lleva a un mundo, donde no puedo tocarte, donde te manifiestas , vienes y me tientas, y yo tiento a mi suerte para poder tocarte, porque en el momento en que lo haga, en el momento que tu me notes en el medio del salón, del paisaje, del cielo estrellado y nublado podrás decir, que aun no estoy, porque me miras con ojos ciegos , con ojos sin alma, esa que se escondo bajo tus faldas, y te susurra, casi te implora que vuelvas a ella, que no quiere estar afuera que tiene frio y hambre, de ti de mi , de toda la magia que profesamos realizar, peor tu me limitas con la fuerza de tus cabellos y yo solo agacho la mirada y suspiro y te suplico de nuevo, pero esta vez en palabras mudas, con movimientos carentes de gracia, torpes ante tus pasos, me ausento, pero no muero, mi muerte es cruel, es injusta, es frente a ti la mas maldita de las diosas, y yo no hago mas que correr por mis bosques y buscarte, porque en tal árbol , vi tu regazo, y en tal otro vi tu sombra recostada, y me acurruco en medio del centro de mi bosque, y te grito, le grito al viento para que aparezcas, y veo la luna y no hago otra cosa que encontrarte en ella, lejana, infinita, y yo con esta conciencia de humano que existes, y con este dolor de palabra al sentirme no pronunciada, ni recordada, ni escrita, y no puedo recobrar esa parte de mi conciencia, porque te vi, casi te toque, y vi tu sombra recostada en la pared, mientras yo bailaba con mi muerte un bolero ya sin gracia, y te miraba, y tu sin percatarte en medio del camino y te vas, y yo me recuesto en el hombro de mi muerte, y la soledad me toma por la espalda y la ausencia, esa que dejas cuando partes, cuando no estas, me sube por las piernas, haciéndole el amor a mi cuerpo, peor mi alma no siente nada, se fue contigo, o mejor, con tu sombra… entonces me quedo en medio del salón que esta en el camino, paro y te veo alejar, con tu cabello y tu infinita verdad , entonces abro los brazos para dejarte ir y cuando lo hago despierto, y veo la noche quieta por tu ausencia, y mi cuerpo bañado en sudor de espera, quedo con los ojos abiertos para volver a dormir, y soñar contigo, a pesar que en mis sueños siempre te vas y nunca regresas.


2 comentarios:

Demian dijo...

Gritos y sombras llenos de luz y silencio, son tal cual la brisa que pasa bajo el agua, tenue he imperseptible.
Dia tras dia, justo despues de abrir los ojos me pregunto: ¿te he visto en otra vida o alguien mas te vio por mi? ¿nadie en la infinidad se preguntara lo mismo? ¿no te lo preguntas tu? y si nadie nos vio, y si nadie sabe que existimos, ¿a donde iremos?
Pero tu y yo lo sabemos, sabemos que nos hemos visto y oido en medio del silencio de las sombras, me has susurrado entre abrazos, quiza nadie nos vio entre los gritos, escondidos bajo la luz, pero yo te vi sin abrir los ojos, tu me tocaste sin estar aqui.
Cierra los ojos, esto no es un sueño, abre los brazos aunque no nos veamos, estamos aqui.

Kia dijo...

entonces mirame de frente sin abrir los ojos y deja que mis manos le den una forma a tu rostro o a tu espalda si es que te das la espalda.. pero dejame tu nombre, o porlomenos la direccion de tu viento para envirate palabras adecuadas.. quien eres, que eres..