
Llevarías en mi eterno paso tu regazo pagado a mi espalda descubierta? Por qué tanta añoranza por ver mis alas invisibles, pero táctiles para el más novedoso de los seres?.
Se te escapa la sonrisa, entre los árboles que abrazan tu cuarto te miro sin pasar por ahí, me alejo pensando en donde guardas la pila para tus pasos, quisiera encontrarme el repuesto para quedármelo un poco y te quedaras aquí, varada en medio del camino y vieras que entre las ramas y unos viejos aires enredados en las copas estoy yo con los brazos abiertos buscando el farol que te alumbra al salir y ser yo el publico del maravilloso acto de tu caminar descuidado.
Me he condenado a pensarte al cerrar mis ojos, a componerte en cada pared sin pintar, dejarte en medio de la habitación de mi alma para que la mires como quieras, para que la pintes si deseas, para que cambies las cosas de lugar, para que me dejes tu huella, así fuese por una noche, donde se me olvide el mundo que me envuelve, para que solo importe yo, así sea invisible a tus ojos, llenos de tantos paisajes que es inevitable no perderse en tus recuerdos.
Pero me callo, miro como el viento logra jugar con tu pelo, y mis sueños se enredan en tus dedos, y mis instantes se rinden a tus pies y mi vida reclama por
saber de ti, pero callo, por prudencia, por calma, por simple y llana rendición.
Me he dedicado a verte de lejos, me he tomado la tarea de espiar mis instantes para saber cuántos podrían pertenecerte, he tomado la resignación como escusa para justificar este pensamiento adolecente, esta torpeza natural al verte pasar por mi lado y que ni siquiera lo notes, las últimas novedades de mis días, se van detrás de tu espalda para encontrar algún tipo de consuelo a mi silencio fúnebre, mi ansiosa necesidad de callar y se entregan en delicado empeño a seguirte hasta que logran sentirte dormida y te arrullan y te buscan azares para que tu sonrisa sea la bandera del día y pueda con ella iluminar mi noche, así no lo notes, así no te enteres de tu responsabilidad en este asunto.
Sueño y logro verte lejana, sin verme en medio de la calle, sin percibir la complicidad de la calle y sus sonidos para bailar en medio de la nada, mi serenata urbana en honor a tu dedicado empeño por desaparecer, y aun así logro verte, sin definirte, sin limitarte, sin profanar tu imagen tu recuerdo o tu melancolía.
Me elevo y veo desde mi tejado favorito el trascurrir de tu noche sin sueño y con un empeñado silencio, y dibujo cerca algunas notas de música para que me recuerdes sin conocerme, para que me pienses sin sentirme, para que me extrañes sin saber porque.
Algún día te invitare a mi noche favorita, mientras tanto ruego por tu pronto pasó por el farol más cercano a tu casa para descifrar donde está la pila de tus pasos, para que me veas, para que repares en mí sin saber que tu leyenda fue grabada en mi camino.
1 comentario:
Paola me gusta mucho la forma en la escribes.Que interesante y profundo escrito.
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