martes, 8 de marzo de 2011

A-Noche

En esta noche abrir la ventana de par en par para ver mis alas deshojarse, ver partir sin esperanzas las plumas de un pasado pintado de ámbar, de violetas tristes y escurridizos, ver por fin en el viento los retazos de sonidos que atesoraba con la esperanza de un pronto regreso que olvido el camino, que se confundió de ventana y se quedo lejos…

Hoy por fin me paro desnuda de tiempo, de añoranzas, de malos vientos, me subo al marco de la ventana, y miro de frente el cielo que me espera, las marcas pintadas por las huellas de los pasos que pisaron el cielo, mi sombra llena de pintura de amaneceres, he vuelto a estirar los brazos en busca de consuelo en forma de tango, me vuelto a entregar a la caída.


Y en cambio de caer me elevo, en cambio de precipitarme al vacio , siento como el cielo ciega mis ojos y resalta mi piel al recorrido de mis alas por el cielo, volar con el significado de tu esencia, con la esperanza de tu visita permanente, con la añoranza de encontrar el balcón de tus ojos sin peros o reclamos inclinados en porqués, encontrar tu balcón sin quedarme a vivir en el, teniendo en él la esperanza de mi noche fugitiva, programando en el mis alunizajes temporales, para sobrevivir , en medio de pocas añoranzas, para intervenir en el paso de las estrellas por las calles, para fundir los faroles que te iluminen y tenerte en mi oscuridad inconclusa, para saber de ti, tanto y más de lo que se de mi, para conocerte y no tenerte, simplemente contemplarte, aprenderte y no romper tu recuerdo ni tu imagen, sagrada y maldita, divina y prohibida.


He renacido tantas veces de mis cenizas que no encuentro partes de mi alma, he quemado instantes de mi esencia, he sobrepuesto mis sentidos. Y sin quererlo te encuentro de frente, distraída en las nubes del otoño, deleitándote con la caída de las hojas secas, su funeral poético, sus instantes más sublimes antes de olvidarse, y tus ojos reparan en mis olvidos, y tus manos desdibujan el tiempo que se lleva la distancia, la tristeza y comienzas a converger los caminos, sin que te toquen, viéndome sin tocarme, presintiéndome sin creer.

Y extiendo mis alas y tu aun sin saberlo, sientes el calor que te da tu vuelo, con incidimos en el mismo cielo, donde en el instante preciso comienza el cielo a romperse, comienza a llover recto, mi pacto con el destino,y tu tímido silencio se vuelve canción y redención, así te vayas, así nunca vuelvas, viste el vuelo, y volaste.

Me devuelvo al tejado del café… tendré que marcar un nuevo día en la pared desnuda, y sentarme a ver el recorrido de las estrellas marcando tu llegada, tu partida hacia los sueños, te dejo a un lado con un avioncito de papel, la ruta de mi café, para cuando la noche se llene de peros y nostalgias y quieras escapar… simplemente mira al cielo sigue las líneas y dejate llevar por el viento que genera mi último avioncito de papel, enredado en un giron inquieto de tu pelo.

http://www.youtube.com/watch?v=H6CSXlyxYtg&NR=1

1 comentario:

Unknown dijo...

QUE BUENA MELODIA PARA ACOMPAÑAR LA LECTURA DE TAN INTERESANTE ESCRITO.